Cómo domar (y trenzar) un portabebés

¿Te ha pasado alguna vez que tu nuevo fular, o bandolera, está tan tieso que parece que se puede quedar de pie por sí solo? No se parece en nada a aquél portabebés que te dejó tu amiga, ni a aquél otro que probaste en tu grupo de porteo. Tu portabebés está duro, tieso, no se adapta a vuestros cuerpos, te resulta difícil de tensar y ajustar…

Tranquil@. No le pasa nada a tu fular. Tan sólo que tiene apresto de nuevo. Con el tiempo y el uso lo irá perdiendo y será el portabebés suave y amoroso que esperabas.

Ah, ¿que no quieres esperar? Pues sigue leyendo, que te contamos unos cuántos trucos para domar a tu fular.

Cuando hablo de un portabebés nuevo, me gusta compararlo con otras prendas de ropa con tejidos similares. Suelo decir que un fular es como un pantalón vaquero. Al principio está muy firme, pero con el uso se va ablandando, sobretodo por las zonas donde tiene más desgaste, y se va amoldando a nuestro cuerpo. Algo similar ocurre con los portabebés, y nosotros podemos acelerar este proceso.


# 1 Uso permanentemente e indiscriminado del portabebés (explotación “fularil”)

Como sábana, funda de sofá, túnica romana, cambiador, alfombra de juegos, columpio, hamaca… Todo lo que se te ocurra para estar “trotando” el fular las 24 horas del día.

A nosotros lo que más nos gusta es usarlo como columpio o hamaca porque es más divertido, pero hay que tener cuidado porque se puede enganchar y rozar. Lo ideal es protegerlo con una tela o toalla extra cuando lo cuelgues de un árbol, como en la foto.

# 2 Trenzado

Fular trenzado usado como decoración navideñaEs una manera elegante de arrugar un fular. Ya sabemos que una prenda arrugada se queda más flojita por las zonas que han estado dobladas. Al trenzar un fular lo estamos doblando de forma uniforme y a conciencia. Si no lo vas a estar usando indiscriminadamente como decíamos en el punto uno, mantenlo trenzado.

Además resulta bastante decorativo. Nosotros hemos tenido fulares en el árbol de Navidad.

Aquí abajo tenéis un vídeo muy sencillo donde se ve cómo trenzar una bandolera de anillas. En este caso, una Hoppediz modelo Viena con anillas Sling Rings verdes.

# 3 Lavados y secados

Que la lavadora desgasta la ropa ya lo sabemos, pero vamos a hacerlo con cuidado para conseguir nuestro objetivo de domar nuestro fular. Antes de nada, revisad la etiqueta o las instrucciones de lavado del fabricante, ya estos consejos podrían entrar en conflicto con esas normas de lavado. Algunos fulares son especialmente delicados, y debemos tenerlo en cuenta.

Lava en frío y con poca potencia de centrifugado. No queremos que encoja ni que salga de la lavadora demasiado seco. Si añadimos bolas de lavado, o pelotas de tenis, se llevará además unos buenos golpes. ¡Pruébalo!

– Si el agua de tu zona tiene mucha cal, añade un poquito de vinagre para eliminarla. Pero sólo un poquito ya que el vinagre es un ácido que puede, a la larga, dañar los tejidos.

– Envuelve las anillas en un calcetín para que no se golpeen con el tambor de la lavadora.

Tiende a la sombra. Una prenda tendida al sol se seca enseguida y se acartona. Además puede perder algo de color. Si tendemos a la sombra, no recogeremos las prendas tan recias. Aprovecha antes de recogerlo del tendedero para darle unos golpes y “aflojarlo” un poco.

pelotas de goma de colores para secadoraPlánchalo cuando aún no esté seco del todo y/o con mucho vapor. Esto también ayuda a suavizar las fibras.

– Nuestra amiga Vega Aceña nos recomienda pasarlo por la secadora a poca temperatura y en un ciclo corto, que salga estando aún húmedo. También nos confiesa otro de sus trucos: meter en la secadora pelotas de goma con granitos. Las encontraremos en las tiendas de todo a un euro, en la zona de mascotas.

Estos 3 trucos son totalmente compatibles entre sí y los puedes ir alternando según tus necesidades.

# 4 Préstalo

Seguramente tienes amig@s a quienes les gusta mucho portear y tienen experiencia domando fulares. Tal vez no les importe enfrentarse a una “bestia parda”. Déjale tu portabebés unos días y te lo devolverán manejable y amoroso, listo para ser usado durante mucho tiempo.

¡¡¡Feliz porteo!!!

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